El dolor de pubis durante el embarazo es una molestia bastante frecuente que puede aparecer a medida que el cuerpo se adapta al crecimiento del bebé. Puede sentirse en la parte delantera de la pelvis, extenderse hacia la ingle o incluso dificultar movimientos cotidianos como caminar, subir escaleras o darte la vuelta en la cama.
Aunque durante el embarazo es normal experimentar cambios y molestias, sentir dolor no significa que tengas que acostumbrarte a él. Conocer qué puede estar provocándolo y aprender a adaptar el movimiento puede ayudarte a vivir esta etapa con mayor comodidad y confianza.
¿Qué es la pubalgia en el embarazo?
La pubalgia en el embarazo es el término que se utiliza para describir el dolor localizado alrededor del pubis, en la parte delantera de la pelvis. Durante el embarazo, esta zona puede volverse más sensible como consecuencia de los cambios que experimenta el cuerpo y de las nuevas demandas que soporta la pelvis.
La sínfisis púbica es la unión que conecta los dos lados de la pelvis en la parte anterior. Aunque durante la gestación se producen cambios normales en esta zona, en algunas mujeres puede aparecer dolor o sensación de inestabilidad.
Las molestias no tienen por qué quedarse únicamente en el pubis. También pueden aparecer en la ingle, la pelvis, la parte interna de los muslos o incluso acompañarse de molestias en la zona lumbar.
Por eso, cuando hablamos de pubalgia durante el embarazo, es importante tener en cuenta cómo se comporta el dolor y qué movimientos o actividades hacen que aumente.
¿Por qué me duele el pubis durante el embarazo?
Durante la gestación, la pelvis tiene que adaptarse progresivamente al crecimiento del bebé y a los cambios en la postura, el peso y la forma de moverte.
No existe una única causa del dolor de pubis durante el embarazo. En su aparición pueden influir diferentes factores y, en muchas ocasiones, es la combinación de varios de ellos la que hace que aparezcan las molestias.
Cambios hormonales propios del embarazo
Durante el embarazo se producen importantes cambios hormonales que preparan el cuerpo para la gestación y el parto.
Estos cambios pueden influir en los tejidos y en la movilidad de las articulaciones de la pelvis. En algunas mujeres, esta mayor movilidad puede hacer que determinadas estructuras tengan que trabajar de una manera diferente para proporcionar estabilidad.
Aumento de peso y presión sobre la pelvis
A medida que avanza el embarazo, aumenta el peso corporal y también el volumen del abdomen.
El centro de gravedad cambia y la pelvis tiene que gestionar nuevas cargas durante actividades tan sencillas como estar de pie, caminar o subir escaleras.
Esta modificación de las cargas puede contribuir a que aparezcan molestias en el pubis o en otras zonas de la pelvis.
Traumatismos pélvicos anteriores
Si antes del embarazo has sufrido algún traumatismo, lesión o problema en la zona pélvica, puede ser relevante tenerlo en cuenta.
Aunque esto no significa que necesariamente vayas a tener dolor durante el embarazo, los antecedentes pueden influir en la forma en la que tu cuerpo responde a los nuevos cambios y demandas.
Embarazos anteriores
Cada embarazo es diferente, pero los antecedentes de embarazos previos también pueden formar parte de la valoración cuando aparecen molestias pélvicas.
El cuerpo ya ha experimentado cambios importantes durante gestaciones anteriores y es interesante tener en cuenta cómo fue ese proceso y si existieron molestias durante el embarazo o después del parto.
Hipermovilidad en las articulaciones
Algunas personas presentan una mayor movilidad en sus articulaciones de forma natural.
Cuando existe hipermovilidad, mantener una buena coordinación y estabilidad de la pelvis puede requerir un trabajo específico de la musculatura que participa en el movimiento.
Por eso, no se trata simplemente de tener más o menos movilidad, sino de conseguir que exista un buen control durante las actividades cotidianas.
Sedentarismo
Pasar muchas horas sentada y realizar poca actividad física puede influir en la fuerza y capacidad de adaptación de la musculatura.
Durante el embarazo, mantener un nivel de actividad adecuado puede ayudar a conservar la fuerza y movilidad necesarias para afrontar los cambios corporales.
Esto no significa que el sedentarismo sea la causa directa del dolor de pubis, sino que el nivel de actividad y la condición física son factores que pueden ser relevantes a la hora de valorar cada caso.
Dolor de pubis según el momento del embarazo
El dolor de pubis puede aparecer en diferentes momentos de la gestación. No todas las mujeres lo experimentan y tampoco tiene por qué evolucionar de la misma manera.
Dolor de pubis durante el primer trimestre
Durante las primeras semanas ya comienzan a producirse cambios hormonales y físicos importantes, aunque el abdomen todavía no haya aumentado demasiado de volumen.
Si aparece dolor en el pubis durante el primer trimestre, es recomendable valorar qué está ocurriendo y no asumir automáticamente que se debe al embarazo.
Dolor de pubis durante el segundo trimestre
A medida que el abdomen crece, cambia progresivamente la postura y la distribución de las cargas.
En esta etapa algunas mujeres comienzan a notar molestias en el pubis, la pelvis o la ingle, especialmente durante determinados movimientos o después de permanecer mucho tiempo activas.
Dolor de pubis durante el tercer trimestre
Durante el tercer trimestre, el aumento del volumen abdominal y del peso del bebé puede hacer que determinadas actividades resulten más exigentes para la pelvis.
Caminar durante mucho tiempo, subir escaleras, separar las piernas o cambiar de posición en la cama pueden convertirse en movimientos especialmente incómodos.
Esto no significa que tengas que dejar de moverte. Puede ser necesario adaptar la forma de hacerlo.
¿Cuáles son los síntomas de la pubalgia en el embarazo?
El síntoma principal es el dolor alrededor del pubis, pero las molestias pueden manifestarse de diferentes maneras.
Algunas mujeres describen una sensación de presión, sensibilidad o tirón en la parte delantera de la pelvis. En otros casos, el dolor puede extenderse hacia la ingle o la parte interna de los muslos.
También es habitual que determinadas actividades hagan que las molestias sean más evidentes.
Dolor en el pubis y la pelvis
El dolor puede localizarse directamente sobre el pubis o alrededor de la zona pélvica.
Puede aparecer de forma puntual durante determinados movimientos o mantenerse durante más tiempo, dependiendo de cada caso.
Dolor en la ingle durante el embarazo
La zona de la ingle está estrechamente relacionada con la pelvis y la musculatura que participa en su movimiento.
Por eso, algunas mujeres con molestias pélvicas pueden notar también dolor o tensión en una o ambas ingles.
Dolor de pubis al caminar
Caminar requiere que la pelvis gestione continuamente el movimiento y el cambio de apoyo entre una pierna y otra.
Cuando existe dolor en esta zona, caminar puede resultar molesto, especialmente durante trayectos largos.
Si notas que cada vez puedes caminar menos, que necesitas cambiar tu forma de andar por el dolor o que las molestias aumentan con la actividad, conviene valorar la situación.
Molestias al subir escaleras o levantarse
Subir escaleras, levantarte de una silla o entrar y salir del coche son movimientos que pueden aumentar la carga sobre la pelvis.
Si estos gestos cotidianos empiezan a resultar dolorosos, pueden ser una señal de que necesitas adaptar determinadas actividades y valorar qué está ocurriendo.
Dolor al darse la vuelta en la cama
Los cambios de posición durante la noche también pueden resultar molestos.
Darte la vuelta, separar las piernas o levantarte de la cama pueden provocar dolor cuando existe sensibilidad en la zona púbica.
¿Cómo aliviar el dolor de pubis en embarazadas?
Cuando aparece dolor, es normal intentar evitar cualquier movimiento que pueda empeorarlo. Sin embargo, dejar completamente de moverte no siempre es la mejor opción.
El objetivo debería ser encontrar una forma de mantenerte activa que respete tus síntomas y las necesidades de tu cuerpo.
Adapta los movimientos que aumentan el dolor
Analizamos el funcionamiento de la musculatura y su relación con la pelvis, el abdomen y otras estructuras que pueden estar relacionadas con las molestias.
Si un movimiento provoca claramente dolor, puedes reducir temporalmente su intensidad o buscar una alternativa.
Pequeños cambios en la forma de levantarte, caminar, subir escaleras o cambiar de posición pueden marcar una diferencia importante en el día a día.
Mantente activa sin forzar
Siempre que no exista una contraindicación médica, mantenerse activa durante el embarazo puede ser beneficioso.
La actividad debe adaptarse a tu estado físico, al momento de la gestación y a cómo responde tu cuerpo.
No se trata de entrenar a pesar del dolor, sino de encontrar qué movimientos puedes realizar cómodamente y progresar desde ahí.
Cuida tus movimientos cotidianos
Prestar atención a cómo realizas determinados gestos puede ayudarte a reducir las molestias.
Por ejemplo, puedes intentar evitar movimientos bruscos, repartir las cargas y buscar posiciones que resulten cómodas al dormir o descansar.
Ejercicios para aliviar el dolor de pubis durante el embarazo
No existe un ejercicio concreto que funcione para todas las mujeres con dolor de pubis.
Dependiendo de cada caso, puede ser interesante trabajar la movilidad de la pelvis y la columna, la fuerza de las piernas y glúteos, el control lumbopélvico y la coordinación de la musculatura abdominal y del suelo pélvico.
Lo importante es que el ejercicio esté adaptado a ti y no aumente tus síntomas.
¿Cuándo debería consultar por dolor de pubis durante el embarazo?
Si las molestias empiezan a limitar actividades como caminar, dormir, trabajar o subir escaleras, es recomendable realizar una valoración.
También puede ser útil consultar si quieres continuar haciendo ejercicio durante el embarazo y no sabes qué movimientos son adecuados para ti.
Una valoración permite conocer mejor tus síntomas y observar cómo responde tu cuerpo al movimiento para establecer unas pautas adaptadas.
Si el dolor es intenso o aparece de forma repentina, o se acompaña de sangrado, pérdida de líquido, fiebre, contracciones u otros síntomas que te preocupen, debes consultar con tu equipo sanitario.
Fisioterapia para la pubalgia durante el embarazo
La fisioterapia puede ayudarte a entender qué puede estar influyendo en tus molestias y a encontrar estrategias para moverte con mayor comodidad.
En una valoración podemos observar cómo se relacionan la pelvis, las caderas, la columna y la musculatura que participa en el movimiento.
A partir de ahí, el tratamiento puede incluir ejercicio terapéutico, terapia manual cuando esté indicada y recomendaciones para adaptar determinadas actividades cotidianas.
No todos los embarazos son iguales y tampoco lo son las necesidades de cada mujer. Por eso, el tratamiento debe tener en cuenta el momento de la gestación, tus síntomas, tu nivel de actividad y cómo responde tu cuerpo a cada propuesta.
El objetivo no es simplemente tratar el dolor de pubis en el embarazo, sino ayudarte a recuperar movimiento y confianza durante el embarazo.
Sigue moviéndote durante el embarazo con pilates para embarazadas
En Fisioterapia Da Costa ofrecemos clases de Pilates para embarazadas en Chamartín adaptadas a cada etapa de la gestación.
Nuestros fisioterapeutas combinan el conocimiento del movimiento y el ejercicio terapéutico con la atención específica que requiere el embarazo.
Las clases se adaptan a cada mujer, teniendo en cuenta su condición física, sus molestias y sus objetivos, para que puedas mantenerte activa de una forma segura y acompañada.
Si tienes dolor de pubis durante el embarazo, molestias en la pelvis o la ingle, también podemos valorar tu caso y adaptar el ejercicio a tus necesidades.
Preguntas frecuentes sobre el dolor de pubis durante el embarazo
¿La pubalgia durante el embarazo desaparece después del parto?
La evolución es diferente en cada mujer. En muchos casos las molestias mejoran después del parto, pero si persisten es recomendable realizar una valoración para conocer qué puede estar manteniéndolas.
¿Qué ejercicios puedo hacer si tengo dolor de pubis?
Dependerá de tus síntomas y de cómo responda tu cuerpo. Pueden trabajarse fuerza, movilidad y control de la pelvis, pero es importante adaptar los ejercicios y evitar aquellos que aumenten claramente el dolor.
¿Puedo hacer Pilates si tengo pubalgia durante el embarazo?
En muchos casos es posible continuar haciendo Pilates adaptando los ejercicios a las necesidades de cada mujer. Si existe dolor, lo recomendable es contar con profesionales que puedan modificar el ejercicio según tus síntomas.
¿Cuándo debo consultar a un fisioterapeuta por dolor de pubis?
Si el dolor limita actividades cotidianas como caminar, dormir, subir escaleras o hacer ejercicio, una valoración de fisioterapia puede ayudarte a conocer mejor qué está ocurriendo y cómo puedes adaptar tu movimiento.
Si tienes alguna duda puedes consultarnos a través de nuestras redes sociales de Instagram o en el 664671627. ¡Estaremos encantados de asesorarte y ayudarte!




